Festival Navidad 2018 BSA

En el Festival de BSA disfrutamos de una tarde mágica: entramos en el Mundo de Oz pisando un camino de baldosas amarillas y atravesando la puerta de la Ciudad Esmeralda, acompañados de un coro de voces de alumnos de Secundaria que nos transportó a un mundo de fantasía creado para la ocasión.
Durante toda la tarde nos acompañaron Dorothy y su perrito Totó, el Hombre de Hojalata sin Corazón, el León sin Valor y el Espantapájaros sin Cerebro, así como el Coro del BSA; un compañero de Year 9 del BSA que es un artista con el violín, Diego Gómez, nos deleitó con un solo de violín con la melodía del Mago de Oz, y Martina Martínez, alumna de Year 4 del BSA, cantó la misma melodía «a capella»; ambos nos pusieron los pelos de punta y dieron la entrada al Festival, protagonizado por los más peques del cole: Pre-Nursery, Nursery, Reception, Year 1 las chicas de Funky.
Desde la Dirección del BSA, queremos agradecer a todo el equipo humano que ha participado en hacer posible este sueño, y ha contribuido a crear la Magia que ayer se vivió en el British School Alzira.

¡Feliz Navidad a todos!

Visita de Papá Noel y los Reyes Magos

Hoy en el BSA hemos recibido la visita de Papá Noel y los Reyes Magos con sus pajes, quienes nos han traído unos regalitos a todos los alumnos de Pre-Nursery a Year 2. Aquí os mostramos algunas de las entrañables imágenes de las que hemos disfrutado.

Book Fair

Érase una vez tres lugares llamados BSA, BSX y BSG, unos lugares en los que muchos de mis compañeros ya habían estado pero yo, no podía imaginar. Cada año me contaban lo maravilloso que era todo lo que ahí pasaba y los que volvían hablaban de la gente tan especial que se encontraban. Muchos de mis amigos decían que un idioma diferente ahí se hablaba, el español, y que muchas veces no entendían con palabras lo que ahí planeaban pero que lo descifraban con las sonrisas dibujadas en sus caras.

Este año, yo he estado allí y ha sido mucho mejor de lo que esperaba.

Había niños por todas partes con baberos rosas, azules, jerseys amarillos o sudaderas azul marino. Todos tenían en su mano algo que hacía sonido, algo que dicen que podía cambiar nuestro destino.

He visto cómo reían, señalaban y nos alcanzaban; he sentido muchas manos rozando mi espalda, sus deditos pasando mis páginas y sus ojos siguiendo los dibujos con sus palabras.

Pero entre todos los alumnos uno me miró y decidió no volverme a dejar más en esos lugares y ahora yo soy feliz teniendo un nuevo hogar en el que estar.

Firmado: Un Libro